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El Gobierno de Porfirio Lobo pidió al Congreso declarar la emergencia fiscal y
financiera al enviar para su aprobación un paquete de medidas, entre ellas un
alza de impuestos, para hacer frente a la crisis económica provocada en parte
por el prolongado conflicto político posterior al golpe de Estado del pasado 28
de junio que instauró un gobierno ´de facto´.
El ministro de Finanzas,
William Chong Wong, entregó a los diputados este miércoles por la noche
(madrugada en España) un proyecto denominado Ley de Emergencia Fiscal y
Financiera, acompañado de otro para fortalecer los ingresos y racionalizar el
gasto público.
El Gobierno pide que "se declare un estado de emergencia
fiscal y financiera en carácter temporal para atender en forma integral y
responsable la crisis fiscal y financiera por la que atraviesa actualmente la
economía del país", dijo Chong Wong.
El ministro agregó que la situación
financiera es tan grave, "que sólo se cuenta con fondos para garantizar los
salarios de los empleados públicos hasta septiembre".
En las reformas se
propone elevar el impuesto a los servicios de telecomunicaciones al 15 por
ciento, desde un 12 por ciento, y establecer un gravamen de un 12 por ciento al
consumo de energía eléctrica mensual mayor de 500 kilovatios.
El Gobierno
Lobo, quien asumió en enero, también propuso gravar los vehículos con costos
superiores a los 15.000 dólares (11.200 euros) con un impuesto selectivo al
consumo del 20 por ciento, además de incrementar los impuestos para cigarrillos,
bebidas alcohólicas y renta de viviendas.
CONTRACCIÓN
ECONÓMICA
Honduras, una de las naciones más pobres de América, ha sufrido
por el corte de la ayuda internacional en protesta por el golpe contra el ex
presidente Manuel Zelaya en junio de 2009, la parálisis en la actividad que
generó ese conflicto político y los efectos de la crisis mundial.
El
envío de las reformas ocurre cuando una misión del Fondo Monetario Internacional
(FMI) finalizaba una visita de 10 días a Honduras para evaluar el estado de la
economía, después de que el organismo suspendiera la ayuda al país el año
pasado.
El representante residente del FMI en Tegucigalpa, Mario Garza,
dijo este jueves que la misión apoya "la visión de las autoridades de reactivar
la economía y mejorar la situación social, en un entorno de estabilidad
macroeconómica y sostenibilidad fiscal".
Pero la misión del organismo
consideró necesario contener el gasto corriente y fortalecer las finanzas de
empresas públicas, fondos de pensión y municipales, agregó Garza.
El FMI
no reconocía al Gobierno de facto que asumió tras el golpe y retuvo ayuda por
165 millones de dólares (124 millones de euros), en línea con la decisión de
otros organismos. Tras la llegada de Lobo a la Presidencia, el Banco Mundial y
el Banco Interamericano de Desarrollo anunciaron también la reanudación de sus
apoyos.
La economía de Honduras se contrajo un 2 por ciento en el 2009,
una caída mayor que cuando el huracán ´Mitch´ ocasionó en 1999 una devastación
estimada en 5.000 millones de dólares (3.765 millones de euros).
El
presidente del Congreso, Juan Orlando Hernández, dijo que los proyectos enviados
por el Gobierno serían discutidos y aprobados este fin de semana, mientras que
el sector empresarial expresó su rechazo a las reformas.
Los empresarios
ven "con preocupación que las medidas recaigan en los mismos que
tradicionalmente financian las actividades del Estado, los que sí cumplen con
sus obligaciones fiscales", apuntó el director ejecutivo del Consejo Hondureño
de la Empresa Privada de Honduras, Benjamín Bográn.
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