|
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner comenzó con su caza de brujas. Ayer, seis fueron los funcionarios que, provenientes de la concertación plural sellada sólo siete meses atrás cuando la formula "Cristina, Cobos y vos" se impuso por el 45% de votos, debieron abandonar sus puestos. ¿La causa? Represarías por el voto de su mentor político, Julio Cesar Cleto Cobos.
Recordemos que no hace una semana, el Vicepresidente y Presidente del Senado Argentino, debió definir con su voto un empate técnico en el recinto: 36 votos a favor de convertir en ley las retenciones móviles (que ya habían logrado media sanción en Diputados) contra 36 votos en contra provenientes no sólo de una oposición minoritaria y aggiornada en distintos partido, sino también integrada por oficialistas que frente a la postura expropiadora del gobierno, mostraron sus disidencias.
Fue el propio Cobos –compañero de fórmula presidencial de Kirchner- quién sin disimilar su nerviosismo y seguramente previendo las consecuencias de su decisión, votó por sus convicciones: "la historia me juzgará (...) mi voto no es positivo, es negativo" y volcó la votación a favor de la oposición, o lo que es lo mismo para los Kirchneristas, votó a favor de "la oligarquía golpista".
Así las cosas, el oficialismo kirchnerista realizó ayer en el gobierno una limpieza de los principales funcionarios que responden a Julio Cobos. El subsecretario de Combustibles, Alejandro Rodríguez, y cinco directores del área, todos técnicos del Ministerio de Planificación Federal del cuestionado Julio De Vido, fueron desplazados de sus cargos y reemplazados, como era de esperar, por funcionarios hiper- super kirchnerista. A esta altura, ni la palabra concertación es mencionada en los pasillos de la Casa de Gobierno.
En la mayoría de los casos, no existió una explicación del porqué del despido –justo un gobierno que se ufana de generar y conservar empleos, sin ir más lejos, ayer mismo el gobierno de Kirchner dijo que sostendrá a cualquier precio los 12.000 empleados de Aerolíneas Argentinas-. Sí, 12.000 empleados
En otros casos, el gobierno "invitó cordialmente" a que los funcionarios se retiraran, es decir, pidieran ellos mismo su renuncia.
No faltan en las calles, los carteles ni las solicitadas donde se acusa al vicepresidente de la nación –aquel que en sus propias palabras dijo, y efectivamente cosechó la misma cantidad de votos que Cristina de Kirchner- "de traidor" y "vendepatria".
No faltan los Ministros, Diputados y toda la cuadrilla sindical que exija abiertamente la renuncia del Vicepresidente Cobos.
Por su parte, la presidente Kirchner todavía no llamó ni atendió las llamadas de su compañero en el Ejecutivo Nacional. Sólo dio un discurso breve, donde dejó claro que había traidores y otros "que no habían entendido" lo que se propuso en octubre pasado. Nada más. Ni una sola respuesta o palabra a toda una sociedad que después de más de cuatro meses de conflicto, esperaba por lo menos un reconocimiento de qué había pasado en el Senado, menos de 24 horas atrás.
Al margen de lo que debe suponerse una derrota de un modelo de gestionar, donde claramente no fue solo Cobos (un radical aliado en las últimas elecciones al kirchnerismo) sino el propio oficialismo quién con mayoría absoluta en ambas Cámaras dijo "basta", no obstante, a primera vista pareciera que la gestión Kirchner continúa planteando las relaciones en términos de Carl Smith, es decir, la dicotomía amigo-enemigo es la única forma de entender la política, y no hay margen para los que son tibios. |