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Si ayer el presidente Zapatero evitaba referirse a la crisis pero proponía medidas para afrontarla, hoy el ministro de Trabajo, durante unas jornadas auspiciadas por el Foro de Nueva Sociedad, ha asegurado que el desempleo, entre este año y el próximo, se incrementará en más del 28 por ciento.
Pero la palabra maldita del Gobierno, además de crisis, parece ser "estanflación", que no es otra cosa que la combinación entre un crecimiento muy bajo y unos precios que se mantienen demasiado altos. Zapatero reconoció ayer que el crecimiento de la economía española sería "muy débil", mientras que su jefe económico, Pedro Solbes, ha asegurado esta mañana que la inflación continuará en el 4 por ciento hasta que acabe el año.
"La suma entre unos precios que aumentan al 4 por ciento y un crecimiento inferior al 2 se llamará estanflación si dura, como dice el Gobierno, dos años", afirma el experto consultado por Diario Exterior.
De acuerdo con el análisis del Zapatero y Solbes, la recuperación de la economía podría comenzar en el segundo semestre de 2009. Sin embargo, estudios como los elaborados por los investigadores del semanario británico The Economist afirman que España crecerá un 0,9 por ciento el año que viene, por lo que no es probable que las cosas empiecen a volver a la normalidad antes de 2010.
Zapatero anunció ayer unas medidas para afrontar la situación. Y entre ellas destacaron la congelación de los sueldos de los altos funcionarios, el recorte de la oferta de empleos públicos, la mayor liberalización de la empresa dedicada a explotar los aeropuertos españoles, el aumento de los canales para importar energía eléctrica de Francia, el abaratamiento de la financiación de las pequeñas y medianas empresas y la apuesta por las ayudas a la rehabilitación de inmuebles para que la construcción no se desplome con la bajada de los precios del suelo y los pisos. |