La Asamblea de la Conferencia Episcopal de Bolivia concluyó con "un vehemente llamado al diálogo" y alertó que la situación "va empeorando peligrosamente".
Bolivia se enfrenta a una crisis que derivará, el 4 de mayo próximo, en un referendo autonómico en la región de Santa Cruz, donde reside la mayor oposición al presidente Evo Morales.
Los líderes autonomistas pretenden replicar ese referendo hasta junio en Tarija, Beni y Pando, con lo que cuatro de las nueve regiones de Bolivia consolidarían su autonomía.
Panorama sombrío
El Gobierno rechaza esas consultas porque considera que pretenden dividir Bolivia. Por ese motivo, pidió a la Iglesia que facilite el diálogo con los opositores, sin embargo, los obispos emitieron un mensaje que lejos de dar esperanzas sobre una negociación pinta un panorama sombrío en el país.
Los obispos, que tienen el aval de oficialistas y opositores para convocar al diálogo, decidieron dejar esta tarea en manos del Gobierno, aunque precisaron que continuarán acompañando ese proceso.
Se movilizan contra referendos autonómicos
Diversas organizaciones sociales de Bolivia, financias por Evo Morales, están preocupadas por la proximidad del referendo autonómico en Santa Cruz. Por ello han creado una coordinadora nacional para movilizarse en rechazo a la iniciativa de los sectores empresariales y sociales del país andino, los cuales reiteraron su intensión de llevar cabo su proyecto de referendo.
La coordinadora nacional tendrá su base de operaciones en el Plan 3000, un barrio de casi absoluto respaldo al Gobierno de Evo Morales en Santa Cruz, capital del departamento del mismo nombre gobernado por la oposición.