El ser humano parece tener la obsesión de conseguir gente que le quiera, más que una obsesión se puede entender como una necesidad, inclusive sana. En este difícil camino olvidamos que siempre nos espera alguien que siempre está dispuesto a ello y que está muy cerca , está dentro y me refiero a uno mismo, al menos quererse uno mismo es lo aconsejable y adecuado. Debe ser el primer paso para querer a otros de manera auténtica.
La psicóloga del CEPI de Alcalá de Henares se dispuso a trabajar, ha detectado en sus atenciones psicológicas y en sus contactos laborales un declive de la autoestima, un aumento de la desesperanza y cabezas gachas como generalidad y decidió organizar un taller de ayuda para enseñar a descubrir los valores y virtudes que tenemos y que la baja autoestima no nos deja apreciar con claridad y a partir de ahí descubrir nuestras zonas de mejora.
La idea central que regía el taller se resumía en la convicción de que “Uno de los mayores regalos que puede hacerse uno a sí mismo, es aprender a quererse cada día un poco más”, y esta aseveración sirvió para abrir el taller con el ejercicio de expresar en dos folios la auto percepción de las cualidades positivas o fortalezas que creemos tener y en otro las características que lastran el autodesarrollo y el bienestar mental.
A partir de ahí, los participantes comenzaron a descubrir ante los otros los defectos y virtudes propios, encontraron ante sí mismos emociones que no sabían o temían expresar, aprendieron el valor del Autocontrol y la Concentración, consiguieron crear un ambiente de serenidad, bienestar y autoestima positiva.
Fue fácil anunciar que dicho taller tendría un espacio permanente en la programación mensual de actividades del CEPI Hispano Rumano de Alcalá de Henares, el público lo sugirió y estamos para ayudar y para fomentar la participación. También queremos propiciar la integración de los inmigrantes y este tipo de acciones va encaminado a ello, a propósito, a tenor de lo visto, la baja autoestima no entiende de donde hemos nacido.