Seguimiento exhaustivo el que hace
El País a esta sucesión de violencia indiscriminada y de muertes provocada por las FARC. Juan Manuel Santos ha sido contundente y no ha dudado en señalar que el citado grupo terrorista es el responsable de todos ellos, lo mismo que el Ministro de Interior Germán Vargas Llera:
“resulta contradictorio que tengan un gesto humanitario, que tampoco han concretado, y luego colocan una bomba que no tiene nada de estratégico ni militar, porque la mayoría de las personas a las que han herido son gente humilde”. Lanzó un mensaje a la banda terrorista: Colombia no va doblegarse ante ellas, ni tampoco el gobierno (
El Espectador).
Para el Ministro del Interior, hay una conexión, en lo que al atentado de Tamuco se refiere, entre las FARC y el grupo terrorista local “Los Rastrojos” el cual, a su vez, mantiene importantes relaciones con el narcotráfico (
El Tiempo)
Juan Carlos Pinzón, Ministro de Defensa, se personó en el lugar los hechos y no dudó en señalar a las FARC como las responsables de los atentados, algo que explicó del siguiente modo:
“se sabe que tienen la decisión de atentar contra el pueblo. Es una organización dedicada al narcotráfico, dedicada al terrorismo y dedicada a asesinar a la población civil” (
El Nuevo Herald).
Más declaraciones de Pinzón las encontramos en Infobae:
“al terrorismo hay que responder con fortaleza y determinación. La fuerza pública tiene el deber y la obligación de actuar cada vez con más fuerza, mejorar la inteligencia, mejorar las operaciones y golpearlos, eso es lo que hay que hacer”.
De “criminales atentados” los ha definido José Miguel Insulza desde la OEA, añadiendo que
“estos crímenes desacreditan de manera rotunda los mensajes de paz que las FARC habían hecho públicos recientemente” (
El Universal).
“Luto en Colombia por más atentados”, titula
Prensa Libre, con testimonio de uno de los testigos, quien se mostraba sorprendido porque era la primera vez que en su región tenían lugar este tipo de atentados.
El diario boliviano
La Razón habla de que “resurge la actividad guerrillera”, ofreciendo datos (“los 29 ataques de las FARC registrados en enero casi triplican a los ejecutados en el mismo mes de 2007 y 2008”) y estadísticas (“enero de 2012 fue e mes más violento de los últimos 8 años en Colombia”).