Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
  Año 13 / Número 4.528                Editor: Pablo Izquierdo Juárez                  Háganos su página de inicio  Háganos Añadir a favoritos 
Patrocinios   |   Cartas al Director    |   Suscríbete   |   El Tiempo  
Las noticias del mundo con información de titulares de actualidad. Tu diario digital eldiarioexterior.com Las noticias del mundo con información de titulares de actualidad. Tu diario digital eldiarioexterior.com
Sábado, 25 de junio de 2016 |
|
|
|
|
|
  
PABLO IZQUIERDO JUÁREZ

Política Exterior de España en América Latina
"...nuestro peso en Europa depende, y mucho, de nuestro liderazgo en América Latina. Otros ocuparán los espacios que vayamos dejando. Nuestro liderazgo iberoamericano es consecuencia tambien de nuestro peso en Europa y de como hacemos en España los deberes, sobre todo en política económica."
Actualizado 29 noviembre 2011  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   1
Pablo Izquierdo Juárez   

Han saltado las alarmas en España. La XXI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno se reunió en Paraguay a finales del pasado mes Octubre y se registraron muchas ausencias. Once paises de los veintidos, por unas y otras causas, declinaron participar.

Entre ellos, fueron notorias las ausencias de Brasil, Argentina, Uruguay (Mercosur) y también Colombia. La prensa latinoamericana y española registró el asunto con gruesos titulares. El influyente diario EL PAIS, de Madrid, sentenciaba en negros caracteres: "America Latina da la espalda a Europa".

El titular se justificaba con razones que hablan de la crisis europea o la creciente influencia en la Región del gigante chino y el sudeste Asiático. Argumentos que nos presta la economía y que están ahí para no despreciarlos, pero también hay otros que tienen que ver con la política y más concretamente con la política exterior que España viene desplegando en los últimos ocho años en América Latina.

Seamos claros: el fracaso en la convocatoria de la cumbre de Asunción responde directamente al fracaso de la política exterior española en Iberoamérica, a su manera de manejar la Secretaria General Iberoamericana, a su deriva burocrática llena de "buenas intenciones", infinita retórica y excaso seguimiento de sus pomposos programas de cooperación que, además, compiten directamente con la propia cooperación española bilateral o multilateral. Parece muy fuerte pero quizá un titular más ajustado a la realidad hubiera sido: América Latina dió la espalda a España. Al eventual gobierno de España, se entiende.

21 años de Cumbres

Nacieron las cumbres iberoamericanas en 1991 en Guadalajara, México. El presidente del gobierno español era Felipe González y los expertos de entonces adjetivaban el evento pensando en la oportunidad que suponia el haber inventado un nuevo "sistema" para la diplomacia multilateral. Aunque el gobierno de González en esos años daba ya síntomas de declive en lo político y en lo económico, España cosechaba los réditos de su transición a la democracia, su incorporación a Europa y se presentaba como espejo en el que se miraban las democracias latinoamericanas.

Estábamos en el preludio de los fastos del V Centenario del Descubrimiento de América. Un evento que se había planteado para remover las viejas formas de relación en lo político, en lo social, en lo cultural y en lo económico de una renovada "Madre Patria" (como todavía por allí algunos la llaman) , con sus antiguos virreinatos, regiones, territorios, provincias o colonias de ultramar como al final y a la postre quedó. Término este, "colonias", que es consecuencia de una historia mal contada en  libros de texto escolares, financiados con generosidad por fondos públicos españoles y a negocios editoriales igualmente peninsulares.

El sistema de Cumbres Iberoamericanas alcanzó su apogeo con el gobierno de Aznar. José María Aznar recuperaba a España de una crisis económica tremebunda; España se situaba entre los grandes de Europa y se atrevía a liderar sin complejos un proyecto político iberoamericano enfrentado al cáncer totalitario de la dictadura cubana y su influencia en la Región. Se creó una Secretaría General Permanente con sede en Madrid y se le dió el protagonismo a México. Al ex presidente de Brasil, Fernando Enrique Cardozo, se le encargó un documento que pretendía encontrar para las Cumbres escaparate político y voz propia en el complejo entramado de las relaciones internacionales.

La política iberoamericana de los gobiernos de Aznar fue incluso más intensa que la anterior y mas eficiente, pero nada destruyó Aznar de cuanto de positivo heredó del gobierno de Felipe González. Sin embargo, la llegada al poder de Rodríguez Zapatero vino a suponer una inflexión dramática en ese decidido apoyo de España al fortalecimiento de las democracias latinoamericanas. Una apuesta que antes nunca estuvo reñida con la proverbial neutralidad ideológica frente a gobiernos que fueran legítimos y democráticos. España daba aire a una Cuba que languidecía aislada del concierto internacional y se ahogaba en el fracasado y totalitario régimen de los hermanos Castro o miraba para otro lado y apoyaba, con fondos numerosos, el avance de un "socialismo del siglo XXI" que ya lideraba Hugo Chávez en Venezuela y que pronto se vió, pretendía sustituir democracias por reinventadas dictaduras.

La colonización ideológica.

Lo anterior, naturalmente, puede no compartirse y emerita numerosos matices. Pero a estas alturas es dificil, en sus efectos prácticos, negar la decreciente presencia e influencia de la política exterior española en Iberoamerica. Prueba es lo que sucede hoy con las Cumbres Iberoamericanas, que siempre han dependido del liderazgo español.

Se podrán esgrimir causas políticas y económicas. Ya lo de "la crisis" sirve para todo en Europa. Pero incluso la crisis tiene causas propias imposibles de ver para el político cegado. En mi opinión una es lo extraordinariamente mal que se ha gestionado la economía, la icompetencia, y otra, ciertamente sutil, a veces inapreciable pero pertinaz, es la tentación mesiánica de imponer desde el poder a costa de lo que sea la ideología propia (sea cual fuere) y el aplastamiento del contrario. Algo de eso sucedió en los últimos años de la España de Felipe González y el resultado hacia dentro, en general, fue la crisis económica, la corrupción, el descrédito institucional y el paro (es lo mismo que decir pobreza). En 1995 ya se veía que todo esto iba a lastrar el prestigio de la política exterior española. Sucede ahora lo mismo con la España de un Zapatero recién desalojado del poder.

A Aznar intentaron situarle en el extremismo ideologíco del neoliberalismo o en las filas de los entonces rutilantes neocons, pero su política exterior e interior, aunque tenía ideas propias, no fue sectaria en lo ideológico. La firme posición de España en Europa y su decidida y tambien muy firme apuesta por las repúblicas americanas y sus democracias nunca chocó con una diplomacia prudente, práctica e inteligente. Muchos diplomáticos profesionales españoles, de signo bien contrario, así lo reconocen. Los resultados de su gobierno en 2004 eran los de la prosperidad, la serenidad institucional, el empleo y un notable prestigio exterior. Podrán perseguirle siempre sus detractores por la famosa guerra de Irak, en la que nunca tiró una bomba y se limitó -como ha explicado- a responder a la petición de ayuda de un amigo de España, nada menos que la primera potencia mundial, al que queriamos a nuestro lado contra el terrorismo propio de ETA. Pertinente es recordar esto ahora.

Zapatero y sus gobiernos recuperaron con "decisión juvenil" la misión de imponernos a todos, los de dentro y los de fuera, la carga ideológica de un socialismo que miraba al pasado de fraticidas guerras y  reinventaba tópicos igualitaristas ajenos a las reflexiones que la socialdemocracia experimentaba en Europa, en el Reino Unido o en Suecia. Donde se discutía el agobiante papel del Estado en la sociedad y se habrian cauces a la competencia incluso dentro del sector público para salvar ese Estado del Bienestar logrado y en evidente peligro. Durante los primeros años vivió de la herencia y prestigio de gobiernos anteriores pero ya en política exterior se determinó a ponernos al lado de experimentos que pretendian "nuevas" democracias o predicaban alternativas vacias para un nuevo orden mundial más justo y solidario. Sonaba "bonito" pero en realidad era lo de siempre: la ideología al servicio de los intereses propios del poder propio. Esa manera de hacer política trae invariablemente como resultado la crisis, la división, la fractura institucional y la pobreza. En el caso de España los terrorificos datos de desempleo y paro, históricos, son prueba suficiente.

El invento no funciona.

Lo primero que hay que constatar es que el fracaso de esta convocatoria iberoamericana, que ya se venía barruntando desde Chile en 2007, es sin paliativos un fracaso de la política exterior española pues es a España a quien principalmente le interesan las Cumbres. No debemos olvidar también que el interés de AL por España es directamente proporcional a nuestro peso en Europa y esto hoy, desgraciadamente, es infinitamente mejorable.

Es particularmente grave la deserción de Brasil más allá del desapego continuado de Argentina, la ausencia de Colombia y casi en pleno de Centroamerica y el Caribe. Algo habrá que hacer con la política exterior española para que la XXII Cumbre en Cádiz no certifique su definitivo entierro. Habrá que repensar las funciones y el aparataje burocrático de esa oficina iberoamericana de la que han sido expulsados los diplomáticos profesionales y hasta los políticos de prestigio. Habrá que repensar incluso el modelo y en mi opinión darle al sistema el peso político que merece y que sin duda no tiene ahora.

Repensar el modelo puede suponer incluso refundar las Cumbres, sabiendo que es imposible competir con la marea de siglas que inudan América Latina y el mundo, y atienden a tantos intereses cruzados y complejos. Dicen algunos expertos, con animoso y constructivo criterio, que el problema estaría en la retórica de las declaraciones y el escaso seguimiento de los programas anunciados a bombo y platillo y que, por otro lado, eso también le pasa incluso al G-8 o al G-20. Quizá las Cumbres y su oficina permanente no debieran dedicarse más a lo que otros ya hacen con más medios e insistencia secular. No digo que lo hagan mejor y ni si quiera que lo hagan bien pero ya lo hacen y seguirán en ello por mucho tiempo.

Europa no crece y América Latina crecía a un promedio del 6 % en 2010, pero este dato, que tiene su complejidad, alertas e interrogantes, no es causa directa del fracaso de la Cumbre. El problema es que ya no sabemos que significan las Cumbres Iberoamericanas y para que han de servir. El economista uruguayo Enrique Iglesias declaraba optimista ante empresarios que por vez primera "AL no es parte del problema, sino de la solución". Hablaba de la crisis global pero certificaba que en la Cumbre hay dos bloques, el europeo y el latinoamericano. Desde otro punto de vista se enfrentaba el presidente de Bolivia a la cuestión cuando afirmaba sentirse contento al participar en un encuentro "especial" entre "colonizadores y colonizados". Iglesias y Morales han expresado, sin querer y desde opticas distintas, el fracaso de un sistema de Cumbres que nació con la vocación de buscar un solo bloque y no para enfrentarse al resto del mundo con ánimo excluyente sino para defender mejor los intereses de todos y para profundizar y fortalecer ese espacio común. Un espacio común determinado por la historia, la lengua y la cultura, que era preexistente a las propias Cumbres y que nos daba a todos tantas oportunidades. Parece retórica pero no lo es. El espacio iberoamericano (que incluye a América Latina, España y Portugal) forma parte por derecho propio de lo que llamamos Occidente, un espacio de amplios límites geográficos que tambien integran el conjunto de Europa, Estados Unidos, el Reino Unido y tantos paises de influencia británica y europea. Que duda cabe que la seña de identidad de Occidente es la Democracia y el Estado de Derecho.

En España debemos saber que nuestro peso en Europa depende, y mucho, de nuestro liderazgo en América Latina. Otros ocuparán los espacios que vayamos dejando. Nuestro liderazgo iberoamericano es consecuencia tambien de nuestro peso en Europa y de como hacemos en España los deberes, sobre todo en política económica. Así están las cosas. Las Cumbres Iberoamericanas tienen sentido pero hay que repensar su misión y objetivos, hay que profundizar y trabajar en lo que nos es común y para fortalecer el Estado de Derecho y la Democracia.

Al tiempo del evento iberoamericano se reunieron en Australia los 54 paises que integran la Commonwealth. Los 16 que tienen a la reina de Inglaterra como Jefe de Estado acordaron suprimir la ascendencia del varón sobre la mujer al trono de Inglaterra, también que el rey o reina consorte pueda practicar la religión de su elección, incluso la católica. Con envidia leo que aún no están todos de acuerdo en crear una comisión para la Democracia, los Derechos Humanos y la vigilancia del Estado de Derecho en el seno del grupo y que han adoptado un nuevo Estatuto que promulgarán en 2012. Con envidia leo que Fiji, gobernada por una junta militar desde 2006 fue suspendida por retrasar las elecciones democráticas y que Zimbabue abandononó el bloque despues de su suspensión. Imagino que sería de nuestras Cumbres si pertenecer a ellas fuera un mérito y privilegio democrático o, mirando al futuro, si a las mismas acabaran de incorporarse todos los que en el mundo hablan lengua española y portuguesa. Un dato para la reflexión: En Estados Unidos hay más personas que hablan español que en la propia España.

España cambia el rumbo

El 20 de noviembre hubo elecciones en España. El gobierno de Zapatero ha sufrido una estrepitosa derrota y Mariano Rajoy será el próximo presidente de España. Recibe una herencia económica interna tremendamente negativa en un contexto de crisis europea muy preocupante. Su prioridad será la recuperación y para ello España debe cumplir sus compromisos con Europa e intentar estar de nuevo entre los paises europeos que toman las decisiones. Es probable que Europa tenga incluso que repensar su unión política y monetaria, pero en España no hay dudas; Estar en el euro y estar bien vuelve a ser de nuevo el principal objetivo nacional. Para América Latina la determinación europea de España es fundamental si es que América Latina y España quieren estar y ser parte de Occidente. Es en esto donde el sistema de cumbres iberoamericanas, elemento muy importante de la política exterior española en AL,  alcanza todo su sentido.

Mariano Rajoy ha escrito: "Siendo Iberoamérica parte de Occidente, compartimos una visión del mundo que nos ha de llevar a desarrollar posiciones comunes para afrontar los distintos retos de la escena internacional. Debemos utilizar con este objetivo las Cumbres Iberoamericanas y las Cumbres UE-América Latina y Caribe, espacios institucionalizados de diálogo y concertación. Por otra parte, el compromiso de España y de la UE con los derechos fundamentales, las libertades y la democracia debe ocupar un lugar destacado en nuestras relaciones regionales y bilaterales con los países latinoamericanos.".
 
América Latina puede esperar un cambio, a mejor, de la política exterior de España.

 Otros artículos que te pueden interesar
La infiltración de Irán en América Latina
Los gobiernos autoritarios de Venezuela, Bolivia y Nicaragua han agradecido la presencia y la influencia de la República Islámica de Irán.
Chile: La importancia de llamarse Peta
Jorge Burgos será más importante por su ausencia que por lo que alcanzó a hacer en el gobierno.
Los españoles juegan con fuego
Será Indispensable formar coaliciones para poder gobernar. Todo está en el aire.
El terror fiscal
El llamado contribuyente se ha convertido en un ser asustado y perseguido por los aparatos de recaudación tributaria.
La supuesta tendencia de lo religioso a la violencia
La amenaza terrorista y el radicalismo islámico han centrado los debates sobre las implicaciones violentas que puede tener el compromiso con una fe religiosa.
AHORA EN PORTADA | Ver  
La infiltración de Irán en América Latina

Los gobiernos autoritarios de Venezuela, Bolivia y Nicaragua han agradecido la presencia y la influencia de la República Islámica de Irán.
Acuerdo de paz histórico entre gobierno colombiano y las FARC

El cese el fuego bilateral y definitivo rubricado este jueves allana el fin del conflicto armado más prolongado de América Latina.
Brexit: Reino Unido decide abandonar la Unión Europea

Los partidarios del Brexit superaron por 51,9% de los votos, frente al 48,1% de que apoyan la permanencia.
ARCHIVO
Ver posts de otros meses

MARZO 2016 (2 artículos)

DICIEMBRE 2015 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (2 artículos)

MAYO 2014 (1 artículos)

MAYO 2013 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (1 artículos)

ABRIL 2012 (1 artículos)

MARZO 2012 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (2 artículos)

JULIO 2011 (3 artículos)

JUNIO 2011 (4 artículos)

MAYO 2011 (7 artículos)

ABRIL 2011 (1 artículos)

MARZO 2011 (6 artículos)

DICIEMBRE 2010 (1 artículos)

OCTUBRE 2010 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (2 artículos)

JUNIO 2010 (7 artículos)

MAYO 2010 (10 artículos)

ABRIL 2010 (11 artículos)

MARZO 2010 (15 artículos)

FEBRERO 2010 (11 artículos)

ENERO 2010 (8 artículos)

DICIEMBRE 2009 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (15 artículos)

OCTUBRE 2009 (26 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (3 artículos)

JUNIO 2009 (1 artículos)

MAYO 2009 (2 artículos)

ABRIL 2009 (3 artículos)

MARZO 2009 (2 artículos)

FEBRERO 2009 (2 artículos)

ENERO 2009 (1 artículos)

DICIEMBRE 2008 (1 artículos)

OCTUBRE 2008 (7 artículos)

JUNIO 2008 (1 artículos)

MAYO 2008 (4 artículos)

ABRIL 2008 (5 artículos)

MARZO 2008 (1 artículos)

DICIEMBRE 2006 (1 artículos)

JULIO 2006 (1 artículos)

JUNIO 2006 (6 artículos)

ENERO 2006 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2005 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2005 (1 artículos)

JULIO 2005 (3 artículos)

MARZO 2005 (1 artículos)

DICIEMBRE 2004 (1 artículos)

LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Los españoles juegan con fuego
La infiltración de Irán en América Latina
Chile: La importancia de llamarse Peta
El terror fiscal
Venezuela: Una fuerte y oportuna advertencia del "New York Times"

© El Diario Exterior - Calle del Estebón 1, 28911, Leganés, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Quiénes somos  /   Contactar  /    RSS